Por Kowanin Silva
Los niños de Juárez han heredado una guerra que a diario traspasa su inocencia. A su corta edad juegan a ser sicarios y hablan de encajuelados y ‘ejecutados’. El riesgo de que el narcotráfico los atrape en el camino está latente en sus barrios. Mientras un niño arma una pistola de juguete en el kinder, otro de 14 años hace una de verdad con tubos y balas.
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